Jaimito vuelve a la escuela para enloquecer a todo el que se cruce con el. Serán blanco de sus bromas el director, los profesores y cualquier adulto que intente meter en cintura al irreverente alumno. Tampoco su familia se libra y sólo les queda intentar sobrellevar de la mejor manera posible las situaciones en las que les mete el terremoto que tienen por hijo y nieto.